John Daker, bajo el nombre de Erekosë, conoció el amor y la serenidad en compañía de Ermizhad, después de repudiar a la especie de los hombres, que había traicionado sus ideales. Pero era inevitable que volviera a asumir el papel del Campeón Eterno dondequiera que el destino le convocase. Así, cuando las voces empezaron a llamarlo en su fin: allí donde se reclamase su presencia, debería entregarse a una lucha sin cuartel.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado