Edipo, ciego y desterrado de Tebas, llega errante a Colono, demo del Ática, al norte de Atenas, ayudado por su hija Antígona. Los habitantes de Colono le piden que se marche, pero él, sabiendo que éste era el lugar en el que había de morir según el oráculo, se niega a hacerlo.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado