El pequeño vampiro sigue viviendo en el castillo en ruinas del Valle de la Amargura. Anton, sin embargo, ha tenido que trasladarse de la Cueva del Lobo a una aburrida posada. Pero, por fortuna, también allí puede burlar la vigilancia de sus padres, pues el pequeño vampiro le aguarda para leerle la emocionante crónica familiar.
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