Un hombre de ciencia israelí huye de su país en guerra y se refugia en Dinamarca, para desarrollar con fines pacíficos un descubrimiento importante: el control de la fuerza de gravedad. Con el primer acto de piratería del espacio, entre equilibradas dosis de acción y de inteligente humor, la trama alcanza un desenlace amargamente irónico en una era dominada por el progreso científico.
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