Conradin había muerto. Sieur Jehan había muerto. Heinroth había muerto. Ueli había muerto. Y antes de que terminara la noche, otros se les unirían. Hacía mucho tiempo Genevieve no pensaba en la muerte. Quizá aquella noche Drachenfels extinguiría los efectos del Beso Oscuro de Chandagnac y le haría traspasar la frontera entre la vida y la muerte de una vez por todas.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado