Mientras viaja de Londres a St. Mary Mead en el tren de las 4.50, la señora MacGillucuddy presencia un asesinato que se está cometiendo en otro tren que circula paralelo al suyo. Intenta denunciar el hecho, pero sólo su amiga miss Marple da crédito a su historia y, al comprobar que el cadáver no aparece, decide tomar cartas en el asunto.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado