Era de noche.Una noche bastante oscura, por cierto.El cielo estaba encapotado y amenazaba lluvia. La temperatura era más bien baja.Unos diez o doce grados.El «Chrysler» de Paul Dawson, un modelo ya pasado, con varias abolladuras y algunas rascadas en la pintura, circulaba por una carretera solitaria.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado