¡La puerta ha llamado! ¡Vaya frase! Pero eso le importó un pito a Mark, que encogió los hombros, y pasó al segundo asalto. Pero, «la puerta volvió a llamar», y la negrita insistió: —Vez llamado la puerta otra —aseguró. —Bueno —masculló Mark—, ¿y a nosotros qué nos importa, eh? Mark Lancelot intentó convertirse en un «sandwich» entre los dos hermosos cuerpos, pero volvieron a llamar a la puerta. —La puerta…
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado