Leslie Adams —quien todos sus amigos llamaban Less—. Estaba muy contento aquella tarde. Palmeó cariñosamente el cuello de su caballo y susurró: —Hemos llegado a tiempo, «Lindo». Creí que no lo conseguiríamos. En efecto, durante el viaje que ahora acababa de terminar. Less estuvo todo el tiempo obsesionado por la idea de que no iba a llegar a tiempo.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado