El lector debe entender este libro como una versión moderna de aquellos gabinetes secretos originales, como una colección de los bocados más exquisitos escogidos de los lugares más recónditos y oscuros de la historia de Occidente, para instrucción de los curiosos. Abran sus páginas como si abrieran de par en par las puertas de caoba de un museo y fisgoneen al azar. Una galería interesará a la intrépida dama urbana, otra al caballero erudito sin prejuicios. Hay pliegos escandalosos sobre las personalidades más ilustres del pasado. Revelaciones sobre hipócritas, aguafiestas y mojigatos de la historia. Información sobre la etiqueta de las orgías a través de los tiempos. Los alimentos más decadentes. Relatos de tejemanejes y engaños económicos. Y, sí, un cajón lleno de partes corporales de famosos. Lejos de trivializar la historia, espero hacer que cobre vida plena.
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