A pesar de que Adam Palmer era un hombre muy atractivo, su vanidad y arrogancia acabaron con el amor de adolescente que un día Christina sintió por él. Ahora, años después, Adam parecía interesarse por ella, a pesar de que decía que prefería a las rubias de piernas estupendas. Entonces qué pretendía, ¿acaso le divertía jugar con los sentimientos de una chica sencilla?
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado