El puño derecho del mayoral salió disparado igual que una catapulta hacia el mentón de Reg, quien pudo esquivarlo a duras penas retrocediendo un paso. Pero de todos modos el impacto fue tan fuerte que no pudo conservar el equilibrio y cayó hacia atrás, sobre el polvo. —¿A qué viene eso, amigo? ¿Es acaso una atención que la compañía tiene para con los viajeros, a fin de que no se duerman? El mayoral apretó las mandíbulas.
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