—Su cara no me gusta. Bat sonrió. Se limitó a mirar al individuo que tenía delante. Se trataba de un belicoso borracho. Su aspecto era temible; alto, corpulento. —Está usted borracho —se limitó a responder. Un murmullo de sorpresa resonó en el interior del saloon al escucharse las palabras del forastero. Era muy peligroso hacer aquella acusación a Wallace Moore. El rostro de Wallace Moore enrojeció, sus ojillos parpadearon. Pareció sorprendido al oír la contestación de aquel vaquero que se apoyaba con negligencia en el mostrador.
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