A pesar de que un 'admirador' obsesionado estaba acosándola, Chantel O'Hurley no quería que ningún detective privado le dijera lo que tenía que hacer. A su vez, a Quinn Doran lo irritaba hacer de niñera de una estrella consentida. Pero sólo un vistazo a la distante rubia le indicó lo fácil que resultaría obsesionarse con una mujer como Chantel...
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado