Quizá Emily Cooper fuera una hermosa mujer de ojos grandes, pero estaba metiendo las narices en los asuntos de Judd Sander, un policía neoyorquino de incógnito que llevaba a cabo una misión peligrosa. Estaba claro que constituía una amenaza para sí misma y para la libido de Judd.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado