El 16 de marzo de 1914, Henriette Caillaux, casada con el ministro de Finanzas Joseph Marie Caillaux, asesinaba de cuatro tiros al director del diario «Le Figaro» Gastón Calmette. Una vez cometido el crimen, la asesina no intentó en ningún momento escapar y permaneció junto a su víctima hasta que llegaron los gendarmes. Sin embargo, cuando estos fueron a detenerla, no permitió que la esposaran, y dijo una frase que se haría célebre: «¡No me toquen! ¡Yo soy una dama!».¿Pero era realmente una dama o una aventurera?… ¿Quién era, en realidad, Henriette Raynouard, conocida como «madame» Caillaux?…
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