Perdita estaba desesperada. Se encontraba sola, sin empleo y con una familia a su cargo. Pero sus plegarias fueron escuchadas, y logró una entrevista de trabajo. Sin embargo, el entrevistador era Rider Barron, el hombre que hacía tres años le había destrozado la vida. Por supuesto, Perdita no volvería a caer en la trampa...
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado