Ella estaba a sus órdenes... Cuando Charlotte despertó junto a Jordan, el socio de su padre, que además era su jefe, pensó que las cosas no podían empeorar. Entonces fue cuando Jordan le contó que su madrastra había cometido un desfalco y, a cambio de no denunciarlo, su irresistible jefe exigía que Charlotte continuara en la empresa durante un año... a sus órdenes, ya fuera en los negocios o en el placer.
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