No estaba dispuesta a sucumbir a un chantaje emocional. Georgie seguía enamorada de su exmarido, Jed, pero se había resignado a seguir viviendo sin él porque estaba segura de que jamás podría darle lo que ella quería: amor, y ella nunca podría darle lo que él deseaba: un hijo. Pero Jed Lord siempre conseguía lo que quería. Y, en ese momento, lo único que le preocupaba era recuperar a su esposa... e iba a lograrlo aunque para ello tuviera que chantajearla.
Comentarios (0)
Su agradecimiento a la reseña no pudo ser enviado
Reportar comentario
Reporte enviado
Su reporte no pudo ser enviado